
Por l’Agence Média Palestine, 10 de marzo de 2026
Marah Khaled al-Za'anin es una joven de Gaza de 18 años, artista autodidacta a la que le gustaba dibujar desde pequeña. Según ella, fue la guerra la que realmente le enseñó el arte.
Originaria de Beit Hanoun, en el norte de Gaza, ha sido desplazada en múltiples ocasiones con su familia: Jabalia, Gaza City, Deir al-Balah, Al-Shati’, Al-Karama...
Hoy en día, son diez personas las que viven en una tienda de campaña en el refugio escolar de la UNRWA en Al-Rimal, en la ciudad de Gaza. Describe unas condiciones de vida insoportables: noches sin agua ni comida, niños que gritan de hambre, carreras para conseguir alimentos sin garantía de volver con algo, tiendas de campaña quemadas con sus ocupantes dentro, educación interrumpida.
Es en este reducido espacio donde Marah ha convertido la tienda de su familia en una galería. Las paredes y el techo de tela están completamente cubiertos con sus dibujos. Utiliza lo que encuentra: carbón de las fogatas de la cocina, tinta de viejos bolígrafos. Sus obras son en blanco y negro, una elección simbólica que ella describe como un reflejo de «la amargura de la vida cotidiana». Decidió «transformar la dura realidad en un espacio de expresión artística». Sus temas: el hambre, el desplazamiento, el duelo, el miedo, el agotamiento, la indiferencia del mundo, pero también la fuerza y la esperanza de los palestinos. Incluso acoge a los niños del campamento para dibujar con ella y ofrecerles un espacio de evasión.
Para Marah, el arte es un «consuelo psicológico», un «refugio contra el miedo». Su tienda-galería se ha convertido en un lugar comunitario donde los vecinos entran, se recogen y encuentran un poco de belleza. También es un acto de memoria y resistencia: «Quiero dejar un recuerdo, para que si soy martirizada, algo demuestre que estuve aquí». » Y cada mañana repite la misma frase: «Seguimos vivos».
Puedes seguir las creaciones de Marah Khaled al-Za’anin en Instagram: @marahza91